Fabada Asturiana: El Guiso Estrella de la Cocina Asturiana
La fabada asturiana es uno de los platos más emblemáticos de la cocina asturiana, conocido por su sabor reconfortante y su capacidad para calentar el cuerpo durante los días de frío. Este guiso, que se elabora a base de fabes asturianas (alubias blancas) y un variado compango de ingredientes cárnicos, es una auténtica delicia que ha sido transmitida de generación en generación.
La base de la fabada son las fabes asturianas, que son una variedad de alubia de gran tamaño y de textura cremosa. Existen diferentes tipos de fabes, pero las más conocidas son las fabas de la variedad «faba asturiana». Para preparar una buena fabada, es esencial realizar un remojo en agua fría de las fabes durante al menos 12 horas antes de la cocción, lo que ayuda a que se cocinen de manera uniforme y se vuelvan más blandas.
Fabada asturiana: ¿Qué es el compango?
El compango es otro de los secretos de la receta de fabada asturiana. Este conjunto de ingredientes incluye chorizo, morcilla asturiana, panceta y lacón. Cada uno de estos embutidos aporta un sabor único al guiso, creando un caldo más espeso y sabroso. La cocción de estos ingredientes en una olla o cacerola permite que los sabores se integren perfectamente.
Para empezar a preparar la fabada asturiana, se debe calentar un poco de aceite de oliva en la olla y realizar un sofrito con cebolla y ajo. Este paso es crucial, ya que el sofrito aportará un sabor más profundo al guiso. Una vez dorados, se añaden las fabes, el compango y agua suficiente para cubrir todos los ingredientes. Es importante agregar una hoja de laurel y una pizca de pimentón para dar ese toque especial.
El tiempo de cocción de la fabada varía, pero generalmente se recomienda cocerla a fuego lento durante aproximadamente dos horas. Durante este proceso, es fundamental observar el hervor y utilizar una espumadera para retirar cualquier impureza que pueda aparecer en la superficie. A medida que las fabes se van ablandando, irán soltando almidón, lo que hará que el caldo se vuelva más mantecoso y apetecible.
Una vez que la fabada asturiana esté lista, se debe servir caliente en platos de cuchara, acompañada de un buen vaso de sidra asturiana. Este guiso es ideal para compartir en un potaje familiar o en una comida con amigos, donde todos podrán disfrutar de su sabor contundente y reconfortante. Realmente, la receta tradicional de la fabada es un reflejo de la rica gastronomía asturiana y un homenaje a los productos asturianos de calidad.
En resumen, la fabada asturiana es más que un simple guiso; es una experiencia culinaria que habla de tradición y de amor por la cocina. No hay mejor manera de disfrutar de la cocina española que a través de un plato humeante de fabada, un verdadero símbolo del Principado de Asturias.
